Un tren AVE de Renfe (Serie 103) que cubría la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla colisionó por alcance a gran velocidad contra la parte trasera de un tren Frecciarossa 1000 de la compañía Iryo, que se encontraba detenido en la vía tras una caída informática del sistema de señalización LZB. El impacto causó el descarrilamiento y aplastamiento de cuatro coches de la composición de cola del tren de Iryo, que cayeron por un terraplén, causando la muerte de 69 personas y heridas a más de un centenar.
Se trata del segundo accidente ferroviario más grave ocurrido en España en el siglo XXI, tras el accidente de Santiago de Compostela de 2013 y la segunda colisión en la red de alta velocidad española, tras el accidente ferroviario de Adamuz nueve meses antes, en enero de 2026.
Cronología y hechos
A las 7:54 (CET), el tren 6076 de Iryo, operado por ILSA, salió de Madrid-Puerta de Atocha con destino Sevilla-Santa Justa con 147 pasajeros a bordo. Pocos minutos después, a las 8:03, el tren AVE 2080 salió de la misma estación con el mismo destino con 397 pasajeros a bordo.
En declaraciones del ministro de Transportes y Movilidad Sostenible Óscar Puente y según los registros técnicos, a las 8:30, aproximadamente, hubo un fallo técnico en el sistema de seguridad LZB de la estación de Urda, deteniéndose automáticamente todos los trenes en un entorno de aproximadamente 63 kilómetros. En ese momento, de forma supletoria, la regulación de la circulación pasó a depender del Centro de Gestión de Red H24 de Adif, ubicado junto a la estación de Atocha. Alrededor de las 8:36, mediante el protocolo LZB 4, se indica al tren AVE 2080 que reanude la marcha con «marcha normal» en lugar de la reglamentaria «marcha a la vista» (LZB 3, máx. 40 km/h), a pesar de que el tren de Iryo continuaba detenido ante la señal de entrada tras no poder rearmar el sistema LZB de a bordo.
A las 8:53, aproximadamente, el tren AVE 2080 alcanzó al tren de Iryo a una velocidad aproximada de entre 160-200 km/h cerca del punto kilométrico 118 de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, entre el PAET de Mora y Orgaz y el PAET de Urda. El tráfico ferroviario entre Madrid y Andalucía quedó suspendido como resultado del accidente. El tramo operaba con el sistema LZB instalado en 1992, cuya sustitución completa por el sistema ERTMS-2 acumulaba retrasos respecto a la fecha comprometida de abril de 2026. El consejero delegado de Iryo avisó 23 días antes del accidente sobre problemas del sistema LZB en la línea Madrid-Sevilla que dejaban sus trenes inmovilizados.
La siguiente tabla resume la cronología de los eventos en torno al accidente y la respuesta posterior.
Víctimas
La cifra provisional de fallecidos se sitúa en 69 y la de heridos en 179. Entre los afectados, el Ministerio de Asuntos Exteriores ha comunicado que había 51 extranjeros de 23 nacionalidades distintas, de entre los cuales se encuentran 4 fallecidos (de Francia, Portugal, Chequia y Argentina), 9 heridos, y 22 se encuentran en paradero desconocido.
Entre las víctimas mortales del siniestro se encuentran las siguientes personas públicas:
Julieta Gallego Gámez: atleta madrileña de salto de longitud.
Antonio Montero Domínguez: inspector de Hacienda y jurista.
Fátima Báñez García: exministra de Empleo y Seguridad Social (2011-2018) y presidenta de la Fundación CEOE.
Raúl Triguero: reportero de Mediaset.
Antonio Vázquez: hermano del torero Curro Vázquez.
Marisa Manchado: pianista y compositora.
Tamara González: biocientífica experta en medicina regenerativa y biología cardiovascular.
La científica Marta Shahbazi se encuentra desaparecida.
Adicionalmente, Carmen, una pasajera superviviente, también había estado a bordo durante el accidente de Adamuz en enero de 2026, saliendo ilesa físicamente de ambos accidentes.
Reacciones
A nivel nacional
El presidente del Gobierno Pedro Sánchez anunció tres días de luto oficial por el accidente de Urda, además de expresar su consternación. Los reyes Felipe VI y Letizia cancelaron su agenda para acompañar a los afectados que se encontraban en el Hospital Universitario de Toledo. Además, el rey expresó su angustia y tristeza por lo ocurrido.
Los principales grupos políticos, salvo Vox, suspendieron su agenda y sus actos de la precampaña para las elecciones generales del 29 de noviembre. Santiago Abascal, líder de Vox, afirmó que «algunos quieren aprovechar el luto para amordazarnos», explicando que «tenemos el deber de estar aquí y manifestar públicamente el pésame».
El 30 de octubre, la líder de la coalición Frente Amplio Ada Colau y la portavoz del Grupo Parlamentario Popular Ester Muñoz opinaron que el ministro de Transportes Óscar Puente debía dimitir tras lo sucedido.
Desde el Partido Popular confirmaron que la exministra de Trabajo Fátima Báñez era una de las ocupantes de uno de los trenes, de la que posteriormente se confirmó que estaba entre los fallecidos.El líder del Partido Popular Alberto Núñez Feijóo expresó que las víctimas habían muerto «porque el Gobierno no renovó un sistema de seguridad obsoleto», además de manifestar su preocupación por el accidente y por las familias de los heridos y fallecidos.
El BNG moatró "todo el apoyo y la solidaridad" con las víctimas y sus familiares. Ana Pontón exigió una investigación "hasta las últimas consecuencias, con rigor e independencia" para determinar las causas de la tragedia y ha pedido "la verdad, la justicia y la reparación" que no se tuvo con las víctimas de Angrois tras el descarrilamiento del Alvia en 2013.
La Real Federación Española de Fútbol suspendió los 24 partidos de la Copa del Rey que se iban a disputar el 28 de octubre. Numerosos clubes de fútbol, entre ellos el Real Madrid, Barcelona, Atlético de Madrid, Athletic Club y Real Sociedad, expresaron sus condolecias por lo ocurrido.
La Comunidad de Madrid y el Ministerio de Sanidad hicieron un llamamiento «urgente» a la población para acudir a donar sangre a diferentes puntos y hospitales en previsión de la necesidad.
Diversos Gobiernos regionales, como los de Aragón, Asturias, Baleares, Canarias, Cataluña, Extremadura, Galicia, La Rioja, Madrid, Murcia o País Vasco pusieron «todos sus medios» a disposición de las autoridades pertinentes.
Los comités de huelga de profesorado y médicos que se estaban llevando a cabo en la Comunidad de Madrid anunciaron la suspensión de las huelgas para colaborar en ayudar. En Madrid, hubo una manifestación por el accidente frente al Ministerio de Transportes. Esta manifestación, atendida por centenares de personas, fue disuelta con gases lacrimógenos.
La Consejería andaluza de Presidencia, Sanidad y Emergencias movilizó recursos sanitarios del Servicio Andaluz de Salud y desplegó dos Puestos de Mando Avanzando en la estación de Sevilla-Santa Justa y en la estación de Córdoba-Julio Anguita. Además la Junta de Andalucía decretó 3 días de luto oficial.
A nivel internacional
Estados Unidos Estados Unidos: El embajador de Estados Unidos en España, Benjamín León, manifestó su pesar y apoyo a España, expresando que Estados Unidos acompañaba a España en estos díficiles momentos.
Francia Francia: El presidente de Francia, Emmanuel Macron, expresó su solidaridad y calificó lo ocurrido de «Terrible accidente ferroviario».
IránIrán Irán: El presidente de Irán, Masud Pezeshkián, emitió un mensaje de condolencias al Gobierno español y al pueblo de España por la pérdida de vidas a raíz del accidente ferroviario.
Polonia Polonia: Tanto el presidente de Polonia Karol Nawrocki como el primer ministro Donald Tusk expresaron sus condolencias a las familias de los fallecidos.
Países Bajos Países Bajos: los monarcas Guillermo Alejandro y Máxima expresaron su solidaridad con los reyes Felipe y Letizia tras el accidente.
Investigación
Investigación técnica
La investigación técnica del accidente corresponde a la Autoridad Administrativa Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes e Incidentes ferroviarios, marítimos y de aviación civil (AITAT), organismo constituido en julio de 2026 que asumió las competencias de la antigua Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF). Tres investigadores de la autoridad se desplazaron al lugar del siniestro el mismo 28 de octubre, mientras que otros dos representantes acudieron al Centro de Regulación de Circulación de Atocha para recabar información.
Los agentes de la Guardia Civil, acompañando a los técnicos, acudieron al centro de control para interrogar al operario que regulaba el tráfico de la línea junto al resto del personal que estaba en el puesto de control de Adif en el momento del accidente. El operario, que había sido citado a declarar el 29 de octubre en calidad de investigado no detenido para que pudiera comparecer acompañado de abogado, se acogió a su derecho a no declarar ante los agentes.
La investigación se centra en determinar el origen de la caída del sistema LZB, las circunstancias en las que se autorizó al tren AVE a reanudar la marcha y las razones por las que no se evitó la colisión con el tren de Iryo detenido. Para ello se analizarán los registradores de los trenes, las comunicaciones entre los maquinistas y el centro de control, los registros de circulación, los protocolos aplicados por Adif y las operaciones de mantenimiento del sistema de señalización. También se investigará qué información tenían los operadores sobre la posición de ambos convoyes y si existieron advertencias que hubieran permitido evitar el accidente.
Aunque las primeras declaraciones del Ministerio de Transportes apuntaron a un posible error humano en el centro de control, la AITAT señaló que era prematuro establecer hipótesis sobre las causas del siniestro antes de disponer de información suficientemente contrastada.
Investigación judicial
El mismo día del siniestro, la magistrada titular de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Orgaz, plaza número 2, asumió la investigación judicial del accidente ferroviario. La magistrada decretó el secreto de sumario y restringió el acceso al área del siniestro para preservar las pruebas e indicios, mientras ordenó a la Policía Judicial de Toledo recabar datos en el centro de control de Atocha e incautar las cajas negras de los trenes siniestrados.
Bulos y desinformaciones
Tras el accidente comenzaron a circular imágenes del mismo en las redes sociales, que sin embargo eran del accidente ferroviario de Adamuz. Además se difundió la teoría conspirativa de que el accidente pudo ser debido a un hackeo o a un sabotaje de Estados Unidos o Israel.
Debido a la creación de una página web en la que los familiares de las víctimas podían dejar avisos sobre las personas que buscaban y la posterior denuncia de los familiares de que estaban recibiendo SMS de la Guardia Civil en los que se les informaba, la Benemérita tuvo que desmentir en un comunicado que ellos fueran los que los estaban enviando y aclaró que a los familiares se les informa de manera presencial.
Bibliografía
AITAT. «Nota informativa de la AITAT sobre la investigación del accidente de Urda: información disponible tras las primeras 24 horas desde el suceso». Archivado desde el original el 29 de octubre de 2026. Consultado el 29 de octubre de 2026.
Enlaces externos
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